Esta propuesta nace con la intención de desarrollar una reflexión en torno a un juego de citas sobre el arte, sobre su historia, sobre las estructuras que lo sustentan y sobre su magnitud social.

Una propuesta que invita a la reflexión tanto en relación a entidades culturales como en el ámbito individual, de forma participativa, intentando visualizar y hacer consciente la mirada que cada cual tenemos sobre un arte que ilumina la historia, al mundo y a todos nosotros.

Diez reflexiones en torno el arte

El proyecto sitúa en varios lugares y no lugares del arte y la cultura, diez reflexiones en torno al arte, que como un juego de palabras, tejen una red en forma de intervenciones virtuales. Se trata de diez leyendas que parten de la idea "historia del arte sin nombres", y que son inscritas en 10 filacterias de 10 colores básicos.

Estas intervenciones virtuales pueden verse superpuestas a la realidad a partir de la tecnología de "realidad aumentada", con la herramienta de un smartphone o una tablet. Para esto, hay que descargarse gratuitamente la aplicación "Layar" desde la App store o desde Android market y acceder a la capa "historiadelartesinnombres".

Es un proyecto en proceso. En principio las diez intervenciones que ponen en marcha la propuesta se pueden ver en Barcelona, Girona, Madrid, Manresa, Tarragona, Valencia, Weimar, Kassel y ahora en Cerdanyola con motivo de la exposición "Del vell al nou", en el Museo de Arte de Cerdanyola. Las intervenciones irán extendiéndose a otras ciudades y geografías de Europa a lo largo del tiempo.

Esta web es sólo una plataforma informativa donde se explica la propuesta, donde puedes acceder a la localización de las diversas intervenciones virtuales y donde se explica como acceder a la aplicación de "realidad aumentada" "layar".

Es con tu participación que esta propuesta adquiere sentido: cómo dijo Miró de la pintura, no es tanto la imagen, si no aquello que la imagen extiende por el espacio.

Origen de la idea

..."A la historia del arte griego construido al hilo de las noticias recobradas de las fuentes antiguas (sobre todo Plinio el Viejo) y centrada en los nombres de los artistas se le fueron oponiendo otra historia, la Kunstgeschite ohne Namen (historia del arte sin nombre), la historia de las piezas originales, empezando por los maestros anónimos de los kuroi y las koré que iban acumulándose en los museos de Atenas y de toda Europa."...

(de la lectura de un libro de historia del arte que no he conseguido rescatar del olvido)

Vasari recoge el testigo de Plinio el Viejo al explicar una historia del arte a partir de los artistas. La autonomía del arte empieza a desarrollarse con la autonomía de los creadores, y asi Vasari realiza su conocida obra segun este criterio.

Pero ya en la Grecia antigua, el arte era también conocido por sus autores, por las escuelas que generaban, por los lugares de donde surgía, incluso por el estilo, por la técnica y por aspectos formales (acordaos de la representación de los vestidos: la tela mojada modelada al cuerpo de la venus saliente del agua o la dinámica fuerza del vestido modelado por el viento de Atenea Niké.)

Pero más allá, a lo largo de toda la historia conocida y desconocida, existe el que se podría denominar como una historia del arte anónimo, que quizás es la mayoría del arte que ha existido y, en una grandiosa proporción, ha desaparecido.

Para decirlo de alguna forma, todo lo que nos llega a nuestra mirada condensa todo aquello que ha sido. Son los restos visibles de un gran lugar arqueológico todavía vivo donde seguimos excavando para sacar a la luz nuestra memoria.

Realmente, el volumen del arte que no conocemos es de una magnitud que da vértigo.

Y todo individuo que está involucrado en la mirada del arte, aunque sea de forma inconsciente, soporta este peso, o esta responsabilidad, o este privilegio, o cómo se quiera apodar a aquello que, como forma involuntaria (por no decir inevitable) de este legado, somos.

Posiblemente la percepción de esta magnitud del arte pueda explicar la voluntad de la historia del arte para dar a conocer, ordenar o estructurar tan ingente causa, y puede ser que por aquello que el mundo lo hacemos las personas, que una de las primeras formas de desarrollarlo sea en los artistas, en los creadores. Mucho más reciente, constituida la historia del arte ya de forma estable y reconocida, otros historiadores como Wölffin empiezan a modelarla prescindiendo de los artistas, en base a las formas, a los estilos, a los lugares, a todos aquellos aspectos en que el arte puede distinguirse o agruparse más allá de la figura del artista. Fué  él quién acuñó el concepto de "Kunstgeschite ohne Namen" (historia del arte sin nombres).

Pero más lejos de la figura del artista en que se basa Vasari, o de los formalismos del arte de Wöfflin, se erige Aby Warburg, con sus peculiares y sorprendentes trabajos sobre una historia del arte que fluye como una corriente subterránea que conecta el pasado y el presente del arte en un mismo plano. Así, aquella magnitud del arte que antes mencionaba, y a la cual todos pertenecemos, va dibujando una red de influencias y vínculos insospechados, que demuestran la complejidad y a la vez la transparencia que las imágenes transportan en su mirada. Cuando vemos una pintura de Boticcelli, podemos transportarnos a la antigua Grecia, o cuando los indios Pueblo realizan el ritual de la serpiente, están dibujando un vínculo con antiguos rituales occidentales.

Ya no se trata de una historia del arte, sino una historia de la cultura universal, en que los limites de las diferentes partes en que el estudio del arte se estructura se diluyen y la mirada del arte se convierte en transparente.

Es precisamente esta mirada, tu mirada, la que acaba cerrando el círculo de una historia del arte sin nombres, que apunta a replantear los vínculos y las estructuras del arte, en plena libertad.

Por eso este proyecto, por eso estas diez citas que, como en un juego de palabras y asociaciones, te ofrecen a participar y reflexionar en torno al arte, la historia y tú mismo.